Frank Stella: Lo que ves es lo que ves

Por Javier León

Frank Stella nació en Malden, Massachusetts, en 1936. Sus padres eran de ascendencia italiana. El padre era ginecólogo y la madre estudió moda y se dedicó a la pintura de paisajes. Se inclinó por la pintura desde la secundaria. Estudió Historia en Princeton, donde entabló amistad con Michael Fried, quien años después, en 1967, escribiera el importante ensayo “Art and Objecthood” en el que desarrolla su crítica del Arte Minimalista del que Stella ha sido considerado pionero.

Frank Stella

Durante su etapa de estudiante, sus visitas a las galerías en Nueva York contribuyeron al desarrollo de su sensibilidad artística. Se interesó por el expresionismo abstracto de Pollock y Kline. Sin embargo, al mudarse a Nueva York en 1958, luego de graduarse se interesó más por Barnett Newman y Jasper Johns. Por esos días adoptó una manera de pintar que respondió a la tendencia posteriormente denominada por Clement Greenberg como “abstracción post pictórica”, en 1964. Pero a diferencia de lo que proponía esta tendencia, sus pinturas ya no contenían ilusiones pictóricas o metafísicas en la pintura. Por el contrario, estas hacían énfasis en la idea de la imagen como objeto en lugar de la imagen como representación de algo.

Justamente fue esa concepción de la pintura como objeto autorreferencial, basada en la exaltación del plano pictórico, la que queda reflejada en la serie de Black Paintings de 1959. Sobre estas pinturas existe consenso entre la crítica especializada para atribuirles como uno de los puntos de inflexión más importantes para el desarrollo del arte contemporáneo; están catalogadas como las primeras obras del Arte Minimalista.

Para las Black Paintings adoptó grandes formatos y un método económico, basado en lo que podía costearse por aquellos días. Obtenía sus ingresos pintando casas. Utilizó pintura de esmalte negra y fue metódico. Asimismo, eludió el uso del pincel propio del expresionismo abstracto de De Kooning o Kline por considerarlo ilusorio e individualista. Rellenaba retículas con brocha aplicando la pintura de forma uniforme en franjas de aproximadamente seis centímetros de ancho. El ancho de las franjas era el mismo que el de la profundidad del bastidor donde se realizaba la obra. La misma retícula se deducía también de la forma del bastidor concerniente.

Dorothy Miller (USA 1904- 2003) había concebido una serie de exposiciones colectivas para el MoMA que contrastaban con las habituales grandes colectivas que incluían a docenas de artistas representados con una obra e ideó un formato en el que selecciones más grandes de obras de un número menor de artistas estaban representadas en galerías individuales. Miller, mano derecha de Alfred Barr, trabajó en el museo desde 1934 y para 1947 era la curadora de colecciones, presentaba en esta serie de exposiciones denominada Americans a los artistas jóvenes más destacados. Para la quinta y penúltima edición de estas exposiciones Frank Stella fue seleccionado. No se podía prever en aquel momento la influencia que tendrían las pinturas presentadas en 16 Americans en el MoMa en 1959 por un joven artista de 23 años. Stella expuso cuatro grandes formatos: Die Fahne Hoch¡, Tomlinson Court Park, The Marriage of Reason and Squalor y Arundel Castle que presentaban entre ellas una progresión geométrica que introducía una relación de secuencia entre ellas, cuyas composiciones se basaban en una reiteración del rectángulo y de la forma en cruz que respondían al bastidor en que estaban realizadas

Frank Stella. Black Paintings

Die Fahne Hoch! o The Raised Banner (El estandarte levantado) toma su nombre de la primera línea del himno del partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes, Stella señaló que la pintura era de las mismas proporciones de las pancartas utilizadas por esa organización política, con lo que aquí la idea de estandarte ha sido interpretada como un guiño a la obra Bandera de Jasper Johns, quien era otro de los participantes en 16 Americans junto a Ellsworth Kelly, Louise Nevelson, Robert Rauschenberg, Jack Youngerman (los demás artistas que completaban la muestra no son tan conocidos internacionalmente en el presente).

Por aquellos días de la exposición en el MoMA, Stella compartía taller con su amigo el escultor Carl André, quien ha reconocido que sus primeras estructuras de madera tuvieron como referencia importante las Black Paintings.

André fue quien escribió el texto sobre la obra de Stella para el catálogo de 16 Americans. Este breve texto llamado Preface to Stripe Painting (Prefacio a la pintura de rayas) fue clave para completar la exitosa recepción que por parte de la crítica tuvieran las pinturas de Stella, al punto de ser considerado como uno de los manifiestos más importantes del Arte Minimalista habiendo sido reseñado e incluido en múltiples publicaciones y antologías:

El arte excluye lo innecesario, Frank Stella ha encontrado necesario pintar rayas. No hay nada más en su pintura.
Frank Stella no está interesado en la expresión o en la sensibilidad. Él está interesado en las necesidades de la pintura.
Los símbolos se pasan a contracorriente entre las personas.
La pintura de Frank Stella no es simbólica. Sus rayas son los caminos de pincel sobre lienzo. Estos caminos solo conducen a la pintura.

Da cuenta de la importancia histórica que tienen en el presente las Black Paintings de Stella, el hecho de que Point of Pines (2,15x 2,78m) una de las 29 obras de la serie se vendió el año pasado en Christie’s en más de 28 millones de dólares.

A partir de 1960, Stella comenzó a producir sus pinturas en aluminio y cobre que presentaban líneas regulares de color separadas por rayas, y que se asemejan a sus pinturas negras. Para esta serie las franjas rompen el formato rectilíneo del bastidor y cambian de dirección, con lo que al seguir el patrón generan espacios vacíos cuadrados o rectangulares no deseados por el artista, los cuales recortó dándole forma a los lienzos. Esto supuso una gran innovación en los años sesenta. Tanto, que para 1965 el influyente curador Lawrence Allonay realizó en el museo Guggenheim una exposición colectiva llamada The Shaped Canvas, con artistas que realizaban sus pinturas implementado esta característica especifica.

Frank Stella. Seria Portraits. Pinturas de Aluminio. Galería Leo Castelli, 1960.

Las Pinturas de Aluminio se presentaron en la Galería Leo Castelli en 1960, esta fue la primera de muchas exposiciones que Stella realizó en esta galería, siendo este comerciante su principal representante durante los sesenta y setenta. Al punto que se puede realizar una revisión de las obras de Stella a través de sus exposiciones en esta galería donde expuso también en 1962, 1964, 1966, 1967, 1969 y 1973.

Evolucionó utilizando una gama más amplia de colores. Para la exposición de 1962 produjo unos característicos lienzos con formas de L, N, U o T. En relación a esta exposición Donald Judd, más conocido como crítico que como artista por entonces, escribió en Arts Magazine:

La crítica va después del hecho. Y las pinturas de Frank Stella son uno de los hechos recientes. Llegan al límite de lo que se puede hacer hoy (…) La ausencia del espacio ilusionista de Stella, por ejemplo, hace que el expresionismo abstracto parezca un estilo inadecuado…

Estos lienzos con formas luego se desarrollaron en diseños más elaborados para la serie Retratos de 1964 en la que los lienzos tenían formas de polígonos Irregulares con el centro recortado dejando ver la pared. Las obras eran color azul lavanda y llevaban el nombre de sus amigos: Carl Andre, Sidney Guberman (autor de una biografía sobre Stella), los galeristas Leo Castelli e Ileana Sonnabend, el cineasta Hollis Framtom y otros.

En una conocida entrevista radial que sostuviera el historiador del arte Bruce Glaser con Frank Stella y Donald Judd fue el contexto en el que Stella pronuncio su frase más célebre: “What you see is what you see”. El artista decía en esa ocasión:

Si la pintura fuera lo suficientemente incisiva, precisa, exacta, nos bastaría simplemente con mirarla. Lo único que anhelo se saque de mis pinturas, y que por mi parte yo saco de ellas, es que pueda verse el todo sin confusión.

Durante los sesenta Stella estuvo casado con la prestigiosa crítico de arte Barbara Rose, quien por aquellos años entre 1962 y 1965 fue corresponsal en Nueva York de la revista inglesa Art International, editora colaboradora de Art in America desde 1965 hasta 1971, en Vogue desde 1966 hasta 1988 y en Artforum desde 1965 hasta 1973, editora asociada de la revista Arts entre 1978 y 1988; también fue la primera directora del Museo de la Universidad de California y entre 1981 y 1985 fue la curadora principal del Museo de Bellas Artes de Houston. Su artículo “ABC Art” publicado en Art in America en 1965 constituyó una contribución importante al debate crítico sobre el Arte Minimalista.

En 1967, diseñó el decorado y el vestuario de Scramble, una pieza de danza de Merce Cunningham.

En 1969, Stella recibió el encargo de crear un logotipo para el Centenario del Museo Metropolitano de Arte. Se acuñaron medallas que incorporaban su diseño para conmemorar la ocasión.

Su compromiso con el grabado se inició a finales de la década de 1960. Sus primeras ediciones fueron realizadas por el maestro impresor Kenneth Tyler en Gemini G.E.L. Su primer grabado se llamó Quathlamba I en 1968. Los grabados del artista utilizaban litografía, serigrafía y litografía offset.

En 1973, instaló un estudio de impresión en su casa de Nueva York. Participó en la Bienal de Venecia en las ediciones de 1964 y 1970. El Museo de Arte Moderno de Nueva York presentó una retrospectiva del trabajo de Stella en 1970, convirtiéndolo en el artista más joven en tener una exposición retrospectiva en el museo. Durante esta misma década su obra fue objeto de exposiciones individuales en distintos museos: en la Phillips Collection en Washington D.C. en 1973, Museo de Baltimore en 1977, Forth Worth Art Museum en Texas 1978, MoMa 1979, Museo Judío en Nueva York 1983, Museo de Arte de San Francisco también en 1983 y muchas otras más hasta el presente siendo la última gran retrospectiva la realizada por el Whitney Museum of American Art en Nueva York en 2016.

Durante la década los años setenta introdujo el relieve en sus obras, a la que llegó a llamar “maximalista”: pinturas con cualidades escultóricas. Los lienzos moldeados adoptaron formas aún menos regulares cada vez y se introdujeron elementos propios del collage y el ensamblaje al punto de volverse tridimensional, la serie Polish Village presentada en la Galería Castelli en 1973 reflejan este desarrollo hacia lo tridimensional. En 1976, BMW le encargó a Stella que pintara un BMW 3.0 CSL para la segunda entrega del BMW Art Car Project. Resultando un éxito el proyecto; al artista le comisionaron pintar otro BMW en 1979.

A medida que avanzaban los años setenta y ochenta, los diseños de sus obras se volvieron cada vez más elaborados y exuberantes de hecho se tornó barroco, marcado por formas curvas, colores fluorescentes y pinceladas garabateadas de manera que los relieves cada vez más pronunciados dieron paso a esculturas caracterizadas por conos, pilares, formas curvas y de ondas, elementos arquitectónicos reunidos en composiciones exuberantes. Realizaba collages y maquetas que luego eran ampliadas por asistentes y cortadores industriales de metales y tecnologías digitales. La obra La scienza della pigrizia (La ciencia de la pereza) de 1984, es un ejemplo de la transición de Stella de la bidimensionalidad a la tridimensionalidad.

En 1993 creó todo el esquema decorativo del Teatro Princess of Wales de Toronto, que incluye un mural de 3000 metros cuadrados. En 1997, pintó y supervisó la instalación del “Proyecto Stella” de más de 1500 metros cuadrados que sirve como la pieza central del teatro y vestíbulo de la Ópera Moores ubicada en la Escuela de Música Rebecca y John J. Moores en el campus de la Universidad de Houston

Desde 1978 y hasta el 2005 fue propietario del edificio Van Tassell and Kearney Horse Auction Mart en el East Village de Manhattan y lo usó como su estudio. Durante este tiempo hizo limpiar y restaurar la fachada. En 2012 el edificio histórico fue designado Monumento de la Ciudad de Nueva York.

Van Tassell and Kearney Horse Auction Mart. Manhattan, New York.

Entre 1983 y 1984 Stella fue invitado por la Universidad de Harvard a ocupar la cátedra Charles Eliot Norton donde ofreció una serie de conferencias que están recopiladas en el libro Working Space publicado en 1986.

En 1996 recibió un Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Jena en Alemania, donde sus grandes esculturas de la “Serie del Valle del Río Hudson” están en exhibición permanente, convirtiéndose en el segundo artista en recibir este título honorífico después de Auguste Rodin en 1906. En 2009, Frank Stella fue galardonado con la Medalla Nacional de las Artes por el presidente Barack Obama.

Mi pintura se basa en el hecho de que está sólo lo que se ve ahí. Realmente es un objeto. Cualquier cuadro es un objeto.

Frank Stella
Frank Stella en su estudio de Nueva York. Foto Douglas Dubois. New York Times.
Frank Stella’s Stars, A Survey, The Aldrich Contemporary Art Museum, Septiembre 21, 2020 a Mayo 9, 2021 (Jasper’s Split Star, 2017; Frank’s Wooden Star, 2014), Cortesía del artista y Marianne Boesky Gallery, New York and Aspen © 2020 Frank Stella / Artists Rights Society (ARS), New York. Foto: Christopher E. Manning

Javier León es artista plástico e investigador.

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