La galería SPAZIOZERO, en Caracas, inauguró la exposición individual ¿De quién es este mar? del artista venezolano Manuel Eduardo González, una muestra curada por Félix Suazo y con museografía de Jonathan Lara. González recurre al collage, al ensamblaje y a otras técnicas de impresión para yuxtaponer imágenes y textos de diversas fuentes documentales, incluyendo libros, publicidad, películas y grabados. Con ello reconstruye un paisaje híbrido, donde se superponen íconos e historias de distintos tiempos. Palmeras, portaviones, palabras, cuerpos, mapas, emergen como representaciones de un territorio sitiado por colonos, piratas, corsarios, turistas y marines, que propone una relectura crítica del territorio.

A continuación presentamos el texto curatorial escrito por Félix Suazo:
Nacido en La Guaira en 1988, Manuel Eduardo González ha centrado su práctica en la exploración meticulosa de su entorno. Desde allí plantea una deconstrucción crítica del paisaje y sus representaciones. Su trabajo, al igual que la nachleben warburgiana, se concentra en el efecto disruptivo de la imagen perviviente como punto de conexión del pasado y el presente.
¿De quién es este mar?, su más reciente exposición individual en la Galería SPAZIOZERO, propone una relectura del imaginario territorial venezolano y su relación con el Mar Caribe. Su estrategia consiste en yuxtaponer imágenes y textos de diversas fuentes documentales, incluyendo libros, publicidad, películas y grabados. Con ello reconstruye un paisaje híbrido, donde se superponen íconos e historias de distintos tiempos. Palmeras, portaviones, palabras, cuerpos, mapas, emergen como representaciones de un territorio sitiado por colonos, piratas, corsarios, turistas y marines.



Ese mar de muchos dueños es el mismo que trajo a Cristóbal Colón a la “Tierra de gracia”, el de la epístola libertaria suscrita por el Libertador en Jamaica, el de Juan Antonio Pérez-Bonalde en su “Vuelta a la patria”, el de las perlas de Cubagua, el de los sediciosos de Machurucuto, el de las procesiones marianas en peñero, el de la “Balandra Isabel” llegando al puerto, el de los residuos del deslave y el de los destructores del Comando Sur. Ese mismo mar es también el de la luz volátil que pintó Armando Reverón, el de “La Margarita” retratada por Alfredo Boulton y el de los mapas intervenidos de Claudio Perna.
En el trabajo de Manuel Eduardo González, el Caribe es un paisaje de anacronismos que redefine las expectativas de un país alternable. Frente a “las riberas bordadas de palmares”, la vista en fuga completa escenas simultáneas. En paradójico cruce de miradas, los pescadores colectan tesoros que nunca serán suyos, los inversionistas beben cócteles en barriles y los turistas sacian el ocio con sal y arena.



Siguiendo el rastro “humeante” de un contacto remoto con lo real, las obras expuestas recorren la historia de los medios de visión; del grabado al video, pasando por la pintura, el collage y la fotografía. Y en cada caso, el cambio de soporte (tela, fotograma impreso, papel pegado o recortado, etc.) supone una lectura oblicua del relato dominante.
El Caribe de Manuel Eduardo González, por tanto, es un umbral no una definición. Mar mutante frente a un coloso de tierra que despliega sus bondades en “cada vario clima” de la tórrida ribera. Interfaz acuosa en cuyo borde zozobra un país sin estaciones. Mar de vidrio opaco y filtros rojos donde asoma el destello fluctuante de Venezuela, “The Best Kept Secret in the Caribbean”.
Marzo, 2026


Todas las fotografías son cortesía del artista Manuel Eduardo González y SPAZIOZERO Galería.
Horarios de la galería
Martes a viernes: 2:00 p.m. a 6:00 p.m.
Sábados y domingos: 11:00 a.m. a 2:00 p.m.








