Desde este mes de noviembre y hasta enero, Beatriz Gil Galería celebra 20 años de trayectoria con la exposición Colectiva_20 aniversario. El futuro está presente, que se inauguró el pasado domingo 3 de noviembre.
La muestra, con curaduría de Ruth Auerbach, reúne obras de 16 artistas latinoamericanos: Génesis Alayón, Alexander Apóstol, Milton Becerra, Sigfredo Chacón, Darío Escobar, Eugenio Espinoza, Theo Guédez, Arturo Herrera, Miler Lagos, Richard López, Cipriano Martínez, Luis Molina-Pantin, Cecilia Paredes, Federico Ovalles-Ar, Liliana Porter y Tony Vázquez-Figueroa.

Las obras seleccionadas reflejan la “exploración e hibridación de lenguajes de representación visual, que han aportado distintivos códigos semánticos al arte de nuestros días,” generando un diálogo entre la tradición y la innovación que caracteriza al arte contemporáneo, señala la curadora.
Los Artistas
Génesis Alayón, 1995. La propuesta pictórica de Génesis Alayón da cuenta de sus inquietudes en relación a la visibilización del entorno social y cotidiano.
Inicia su actividad expositiva en 2014 destacando en numerosos eventos colectivos como el Salón Nacional de Jóvenes artistas, Maczul, Maracaibo, en 2018; Notions of Exile, Washington Projects for the Arts, Washington, DC, en 2021.
Alexander Apóstol,1969. Su trayectoria como artista multidisciplinario destaca su relevancia en la escena del arte contemporáneo, tanto en Venezuela como a nivel internacional. Su obra se centra en explorar la idiosincrasia venezolana a través de narrativas híbridas que analizan los roles de género, cultura y poder, lo que le permite articular un pensamiento crítico sobre la identidad nacional.
Milton Becerra,1951. Becerra investiga la intersección entre lo orgánico y lo geométrico, creando obras que desafían la experiencia sensorial del espectador. Su enfoque abarca diversas disciplinas, desde la escultura y el ensamblaje, hasta la fotografía y los medios digitales. En su trabajo reciente, propone una reflexión sobre lo tribal y lo primitivo, utilizando principios matemáticos y físicos. Ha participado en numerosas exposiciones globales y su obra se encuentra en importantes colecciones, como el Museo de Arte Moderno de París.
Sigfredo Chacón, 1950. Artista conceptual que entrelaza la textualidad con la pintura para explorar la naturaleza del lenguaje y su relación con la percepción visual. Su obra desafía las convenciones del significado, utilizando el texto no solo como un simple enunciado, sino como un elemento plástico que incita al espectador a cuestionar su propia interpretación. Con una trayectoria que abarca exposiciones en prestigiosas instituciones como el Museum of Modern Art de Nueva York, su trabajo sigue siendo un vehículo para el diálogo sobre la experiencia estética contemporánea.








Darío Escobar, 1971. Nacido en Guatemala, actualmente residenciado entre México y su país natal, es un artista conceptual que transforma el deporte y la cultura popular en arte. A través de instalaciones a gran escala, Escobar desafía las nociones tradicionales de la escultura. Su trabajo ha sido expuesto en ciudades como Nueva York y Ciudad de México, promoviendo un diálogo crítico sobre el consumismo y la riqueza cultural.
Eugenio Espinoza, 1950. El destacado artista de la generación posterior al cinetismo ortodoxo, ha explorado y desafiado los fundamentos de la abstracción geométrica desde la década de 1970. Su producción se exhibe en importantes colecciones internacionales, como la Tate Modern y el MoMA, y fue galardonado con una Beca Guggenheim en 2017.
Theo Guédez, 1983. Es un artista autodidacta cuyas obras se centran en las subculturas y su contexto. Inspirado por el Art Brut, desarrolla un lenguaje pictórico que desafía las normas académicas y refleja sus experiencias personales. Ha expuesto su trabajo en galerías nacionales e internacionales.
Arturo Herrera, 1959. Arturo Herrera es un destacado artista venezolano del siglo XXI, conocido por su trabajo multifacético y heterogéneo. Su práctica artística desafía categorizaciones, combinando elementos de la cultura popular con el arte abstracto y utilizando técnicas de collage para crear formas híbridas y fragmentadas. Su obra, que se exhibe en instituciones prestigiosas como el MoMA y la Tate Modern, juega con la ambigüedad y la imprecisión, fusionando influencias del surrealismo, el minimalismo y el expresionismo. Herrera transforma el modernismo, ofreciendo una visión inquietante y en tensión que invita a la reflexión.








Miler Lagos, 1973. Reconocido por su capacidad para combinar lo ancestral con lo contemporáneo, Lagos ha participado en exposiciones en ciudades como Madrid y Nueva York. Su compromiso con la representación de la naturaleza y la crítica a la industrialización lo posiciona como un artista relevante en el debate actual sobre el medio ambiente y la cultura.
Richard López, 1975. El pintor hiperrealista que transforma fragmentos urbanos en obras de arte a través de su aguda observación de la luz y la atmósfera. Su formación en el Instituto Armando Reverón y su reconocimiento en exposiciones internacionales reflejan su capacidad para encontrar belleza en lo cotidiano. López invita a la reflexión sobre la memoria y la identidad de la ciudad, haciendo de lo ordinario un tema extraordinario.
Cipriano Martínez, 1977. Su reciente serie refleja una búsqueda de reconexión a través de uso del pentimento. Este proceso de superposición no solo revitaliza su trabajo, sino que también sirve como una reescritura de su historia personal y profesional. Ha logrado una fusión entre sus dos disciplinas: ingeniería y creación. Su obra ha sido expuesta en diversas galerías, como la Sala Mendoza en Caracas y Maddox Arts en Londres.
Luis Molina-Pantin, 1969. Su propuesta se distingue por un distanciamiento consciente del objeto de estudio, reinterpretando íconos del regionalismo y creando nuevas cartografías del paisaje globalizado. Forma parte de numerosas colecciones, entre ellas: The Museum of Modern Art, New York, Blanton Museum of Art at University of Texas, Austin, Museum of Fine Arts, Houston.
Federico Ovalles-Ar, 1972. Su obra se caracteriza por el uso de materiales reciclados y la transformación de cemento en un medio pictórico, lo que le permite abordar temas de identidad y contexto urbano. Sus exposiciones, que han incluido lugares como UCLA y el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, se centran en la creación de experiencias sensoriales que invitan a la reflexión sobre el caos urbano y la memoria colectiva.
Cecilia Paredes, 1950. La artista peruana explora temas de pérdida, reparación y la relación del ser humano con el entorno natural. Sus obras han sido exhibidas en galerías y museos de renombre en América y Europa, siendo parte de colecciones importantes que reflejan su influencia y compromiso artístico
Liliana Porter, 1941. Liliana Porter, artista argentina radicada en Nueva York desde 1964, se destaca por su prolífica y variada producción artística. Desde los años sesenta, ha explorado la relación entre lo real y lo virtual. Su trabajo ha sido exhibido en instituciones de renombre como el MoMA y el Centre Pompidou, consolidando su relevancia en la escena contemporánea del arte.
Tony Vázquez-Figueroa, 1970. Ha centrado su proyecto artístico durante dos décadas en el petróleo, explorando su impacto en la historia socioeconómica de Venezuela. Utiliza el crudo y sus derivados como materiales simbólicos y metafóricos para reflexionar sobre la caída de los mitos de modernidad. Entre sus exposiciones destacan “Todo lo que brilla es oscuro” en Bogotá, y su obra está representada en importantes colecciones, como el Pérez Art Museum Miami y el Black Gold Museum en Riad.







