¿Por qué Marcel Duchamp?

por Javier León

«Sólo penetramos en el misterio en la medida en que lo reconocemos en el mundo cotidiano, en virtud de una óptica dialéctica que percibe lo cotidiano como algo impenetrable y lo impenetrable como algo cotidiano.»  Walter Benjamin

Henri Robert Marcel Duchamp (1887-1968) fue un artista franco-estadounidense cuya contribución al campo cultural de las artes es catalogada por muchos entre las más importantes de la historia, de allí que exista una extensa bibliografía sobre su vida y su obra. Marcel Duchamp nació en Francia en la región de Alta Normandía en un poblado llamado Blainville-Crevon fue hijo de Eugene Duchamp y Lucie Nicolle. Eugene era el alcalde y notario del pueblo. El arte era una actividad cercana al hogar del artista. El abuelo materno Émile Frédéric Nicolle fue un notable pintor y grabador quien tras ganar una fortuna como agente marítimo se había retirado para dedicarse al grabado y la pintura, llegando a exponer algunas obras en la Exposición Universal de París (1878). Eugene y Lucie tuvieron siete hijos, uno de los cuales murió siendo un bebé. El hogar de los Duchamp estaba colmado de las obras del abuelo, quizás esto contribuyera a que cuatro de los seis hermanos resultaran ser artistas profesionales. Son hermanos de Marcel: el pintor y grabador Jacques Villon (1875-1963), el escultor Raymond Duchamp-Villon (1876-1918) y la pintora Suzanne Duchamp-Crotti (1889-1963).

Marcel Duchamp, Jacques Villon, Raymond Duchamp-Villon, y el perro de Villon, Pipe, en el jard'in del estudio de Villon, Puteaux, France, ca. 1913. Archivos del American Art, Smithsonian Institution. A la derecha, Suzanne Duchamp.

La influencia de sus dos hermanos mayores fue importante para el temprano desarrollo del impulso creador en el futuro artista, ellos más de diez años mayores que él, se habían ido a desarrollar sus inquietudes artísticas en París y habían cosechado algunos éxitos. Gastón Duchamp quien cambió su nombre a Jacques Villón, fue un modelo importante para Marcel por aquellos años. Marcel tuvo siempre una estrecha relación con su hermana Suzanne, también con tempranas inclinaciones artísticas. Ella fue el motivo de su primera serie de acuarelas realizadas cuando tenía catorce años en el verano de 1902. Dos años después gana un premio de pintura en la escuela que valida así su decisión de hacerse artista. De esta manera, en 1904, se va a vivir a Montmatre con su hermano, presenta examen en la École des Beaux-Arts y no es aprobado. Se inscribió, entonces, en la Academia Julian, una escuela privada que abandonó al poco tiempo por la vida en los cafés y el billar. Durante 1905 realizó el servicio militar, y al mismo tiempo trabajó en una imprenta en Rouen donde aprendió procesos de impresión útiles para su trabajo plástico posterior.

De vuelta a París en 1906 realiza dibujos humorísticos, participando al año siguiente en el Salon des Artistes Humoristes. Los dibujos de esta época juvenil usaban juegos de palabras, incluso en varios idiomas. Se trataba de caricaturas con un sentido del humor cargado de alegorías sexuales, aspectos que conservará gran parte de su obra posterior. Es este el tiempo en el que Duchamp queda influido por Matisse. Por estos años el conservador crítico de arte Louis Vauxcelles habría introducido de forma despectiva los términos Fauvismo (con su recordada expresión: Donatello parmi les Fauves (Donatello entre las fieras) en el Salón de Otoño de 1905) y Cubismo (en una crítica que elaborará en ocasión de una exposición de Braque en la Galería Kahnweiler) en 1908. Entre las más emblemáticas pinturas de esta época fauvista de Marcel podemos mencionar Retrato del Padre del Artista (1910), Retrato del doctor Dumouchel (1910) y Matorral (1911).

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Gracias a que Jacques Villón pertenecía a la prestigiosa Académie Royale la obra de Marcel se exhibió en el Salón de Otoño de 1908 y al año siguiente se presentaron obras suyas en el Salón de los Independientes. Por estos años, hasta 1911, las pinturas de Duchamp acusaron influencia fauvista, aunque en los años inmediatamente posteriores haría público su rechazo hacia Matisse al referirse a su trabajo como arte “retiniano” destinado exclusivamente a complacer la vista. Es desde 1911 cuando Duchamp, con inclinaciones racionales y una fértil imaginación se propuso innovar en el campo de la pintura y luego en el campo del arte en general. Así en una carrera de más de medio siglo siempre supo administrar particularmente la producción de su obra.

Hay dos clases de artista: los pintores profesionales que, al trabajar para la sociedad no pueden evitar integrarse a ella, y los otros, los francotiradores, libres de obligaciones y, por tanto, de trabas.

Marcel Duchamp

Duchamp fue un testigo privilegiado de la irrupción de las vanguardias, especialmente del cubismo, además de asiduo visitante de la galería Kahnweiler donde admiraba las obras de Picasso y Braque, quienes no instrumentaron ningún manifiesto o teoría sobre lo que hacían. Estaba familiarizado con las ideas de Jean Metzinger y de Albert Gleizes quienes se habían convertido en los principales teóricos del cubismo y formaban parte de las reuniones del grupo de Puteaux o de la Sección de Oro que se realizaban en casa de Jacques Villón, y en las que participaban Francis Picabia, Robert Delaunay, Fernand Léger, Roger de La Fresnaye, Juan Gris y Alexander Archipenko entre otros. Aunque Duchamp no se unió a las reuniones, sí estaba al tanto de lo que allí se trataba. En las reuniones de la Sección de Oro se conversaba sobre la cuarta dimensión y se hacían planteamientos sobre la interpretación mental del arte por encima de la interpretación visual tradicional, temas esenciales para el artista. Realizó obras adoptando los preceptos cubistas prevalecientes a las cuales agregó impresiones de movimiento a través de imágenes repetitivas que tenían como referencia la cronofotografía de Jules Marey . Esta consistía en registrar en una única placa fotosensible diferentes fases del movimiento por medio de fotografías instantáneas y sucesivas a intervalos regulares de un objeto en marcha.

Desnudo bajando la escalera N°2

La obra más conocida de este período es Desnudo bajando la escalera N°2 (1912). Esta obra fue retirada por el artista del Salón de los Independientes de ese año al sugerírsele que le cambiara el nombre. El nombre aparecía escrito en la pintura y a pensar de Gleizes era un elemento caricaturesco; aunque, al parecer la verdadera razón era la coincidencia de la obra con preceptos del futurismo italiano, movimiento con el que los cubistas de Puteaux estaban abiertamente en pugna. Este hecho llevó a Duchamp a alejarse de los cubistas y a aceptar un empleo como bibliotecario en Sainte-Genevieve. Sin embargo, las obras de Duchamp siguieron siendo incluidas en exposiciones del grupo. De hecho, el Desnudo bajando la escalera N°2 se expuso en la primera exposición cubista en España en la Galería Dalmau de Barcelona, y también se exhibió junto a otras cinco obras del artista en la exposición cubista más importante de antes de la guerra de la Section d’Or. Aquí recibió elogios de Apollinaire y sobretodo fue seleccionado por los norteamericanos Arthur B. Davies, Walter Pach y Walt Kuhn quienes tenían entre manos el proyecto de la realización del Armory Show en Nueva York.

Marcel Duchamp. Desnudo bajando la escalera N°2 (1912)

El Armory Show representó un hito dentro del desarrollo del arte moderno en Estados Unidos y muy especialmente para Duchamp. Allí vendió las cuatro pinturas que presentó. Fue en este contexto donde Walter Arensberg y su esposa Louise Arensberg admiraron el Desnudo bajando la escalera N°2 (que Walter adquiriera años después). Arensberg y Duchamp se conocieron apenas el artista llegó a Nueva York e iniciaron una relación de amistad y mecenazgo que duraría toda la vida. Ha sido crucial para la proyección histórica de Duchamp la donación institucional en 1950 de la colección Arensberg al Museo de Arte de Philadelphia. La colección Arensberg incluye el cuerpo de trabajo más importante de Marcel Duchamp y está expuesto de manera permanente en el Museo. (Allí se encuentra el original de El gran vidrio entre otras obras importantes del artista. Luego de su muerte en 1968, fue instalada Étant Donnés.)

Desde aquellos días de las reuniones de Puteaux en 1911, Duchamp mantuvo una estrecha relación de amistad con Francis Picabia, con quien años después, en Nueva York, se relacionaría con el Dadaísmo. En 1912, Duchamp pasa unos meses en Alemania, incluso este viaje específico ha sido tópico de investigaciones y exhibiciones en las que se menciona la posible influencia del pintor luterano Lucas Cranash en la paleta de ocres del artista utilizados en sus últimas pinturas cubistas: Virgen, El tránsito de la virgen a la novia y Novia realizadas en 1912. Duchamp llegó a decir: «Mi estancia en Munich fue el escenario de mi completa liberación«. Por aquellos días leyó el libro El único y su propiedad de Max Stirner, un tratado que promueve el egoísmo, el único, el ego, que se presenta aquí como ser supremo liberado del yugo de dios y del humanismo. Solo asumiendo ese egoísmo esencial el hombre puede llegar a la plenitud de su expresión. Esta publicación ha sido considerada como precursora del nihilismo, el existencialismo, la teoría psicoanalítica y el anarquismo. Las ideas de Stirner fueron un punto de inflexión para su desarrollo. Fue en Munich donde inició las primeras notas y bocetos para El gran vidrio.

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En 1915 una vez llegada la guerra, muchos artistas fueron alistados en el ejército, entre ellos Jacques Villón y Raymond Duchamp-Villón, Duchamp es dado de baja tras detectársele un soplo en el corazón, la situación se torna incómoda y decide trasladarse a Nueva York, donde gozaba de un prestigio que fue inesperado para él. Esto se debía al éxito de Desnudo bajando la escalera N°2, a propósito del cual incluso se habían llegado a hacer concursos en prensa para quien ofreciera una mejor interpretación. Allí se hospeda en casa de los Arensberg, desde el principio se conecta con el artista norteamericano Man Ray y cosecha vínculos que lo proyectarán como una influyente figura en el mundo artístico de esta ciudad.

LA FUENTE

En 1917, Duchamp forma parte de la Sociedad de Artistas Independientes recién formada en Nueva York y participa del comité organizador que planifica la producción de una gran exposición donde convienen que ninguna obra será rechazada. En este contexto, Duchamp inscribe en la exposición un urinario bajo la rúbrica de R. Mutt. La obra es ocultada durante la exposición y no aparece sino hasta la culminación del evento detrás de una tabiquería. Duchamp renuncia a la Sociedad y Walter Arensberg lo secunda renunciando él también. Ante estos hechos el influyente fotógrafo y galerista Alfred Stieglitz exhibió y fotografió la obra en la Galería 291. Esta imagen, en que la pieza muestra aún la etiqueta de su inscripción en la exposición y tiene como telón de fondo la pintura The Warriors (1913) de Marsden Hartley, fue publicada en el número dos de una revista llamada The Blind Man que por entonces editaban la pintora Beatrice Wood y el escritor Henri-Pierre Roche, y en la que también participaba Duchamp.

Marcel Duchamp. La fuente. Foto Alfred Stieglitz

La Fuente, el nombre dado al urinario, es una de las obras fundamentales del siglo XX; y ha sido reproducida en innumerables ocasiones en muchas y muy distintas publicaciones al punto de que el artista contemporáneo francés Saâdane Afif hizo de la difusión impresa de Fountain, el tema de un proyecto monumental: desde 2008, recopila publicaciones, catálogos, guías y libros que reproducen una fotografía de esta obra fundamental. Las páginas que muestran el trabajo de Duchamp han sido arrancadas y enmarcadas para construir un archivo inesperado de La Fuente que deja ver cómo esta obra ha sido una fuente de interpretaciones y rememoraciones cuya influencia ejerce una importante fascinación en el campo cultural de las artes.

readymade

Una referencia importante para Duchamp fue Raymond Roussel, a quien el artista citará como una influencia para El gran vidrio. Más precisamente, una representación teatral de la obra Impresiones de África de Roussel, que fue la clave importante en la instrumentación de retruécanos en algunas de sus obras y a la que asistió en 1912 acompañado por Picabia junto a su esposa Gabrielle y Apollinaire. Se trata de una obra repleta de máquinas fantásticas, elementos que contradicen las leyes de la física y procesos absurdos descritos con seriedad, una obra escrita bajo restricciones formales basadas en juegos de palabras.

También fue importante para Duchamp el dramaturgo Alfred Jarry inventor de la pseudociencia llamada Patafísica: la ciencia de lo que se añade a la metafísica, así sea en ella misma como fuera de ella, extendiéndose más allá de ésta tanto como ella misma se extiende más allá de la física. La Patafísica es la ciencia de las soluciones imaginarias… palabras del propio Jarry autor de la obra Ubú rey que, tanto por su trama, como por su puesta en escena, que implicaba el uso experimental de la gestualidad actoral, el vestuario, las máscaras y la iluminación es considerada antecesora directa del teatro del absurdo, del dadaísmo y del surrealismo. Además, Duchamp disfrutaba tanto del humor de un poeta llamado Jules Laforgue relacionado con el simbolismo irónico que por iniciativa propia, ilustró algunos de sus poemas en 1911. Era asiduo a la poesía de Mallarmé. Por último, añadimos al llamado matemático del cubismo Maurice Princet, quien introdujo al grupo de Puteaux y a Duchamp en los planteamientos matemáticos relacionados con la cuarta dimensión de Henri Poincaré: Las cosas en sí no son lo que la ciencia puede alcanzar…, sino sólo las relaciones entre las cosas. Fuera de estas relaciones no hay realidad cognoscible, escribió Poincaré en 1902.

La cuarta dimensión es un tópico sobre el que el artista siempre sintió afición y un aspecto fundamental en El gran vidrio y las notas de La caja verde. Observamos en este rastreo de intereses una vocación por lo experimental y unas inquietudes extra-artísticos que contribuyeron a hacer de la obra de Duchamp un paradigma de la contemporaneidad. El especialista Raúl Antelo en su libro María con Marcel. Duchamp en los trópicos (2006) dedicado al período en que Duchamp vivió en Argentina y especialmente a su relación con la artista brasileña María Martins desarrolla la idea de Duchamp como anartista. Esta interesante tesis sostiene:

El anartista niega que haya una fundación, un fundamento para la verdad. Es aquel que piensa el arte bajo el prisma de la ética, la ética como la creación de una dimensión que torne legible un comportamiento, así, sin ser fundador, es precursor.

Raúl Antelo

Marcel Duchamp. La caja verde.

A causa de las restricciones producto de la guerra y tensiones en el matrimonio Arensberg, Duchamp decide viajar a Buenos Aires junto a su amiga Yvonne Chastel. Allí, en 1919, permanecerá por nueve meses. Será un tiempo de mucho ajedrez. Produjo pocas obras en el sur: Estereoscopía a mano (Stéréoscopie à la main), donde juega con el efecto estereoscópico con dos fotografías en las que dibujó un poliedro que al verse con un estereoscopio parecía flotar sobre el paisaje. Duchamp llevó consigo a Buenos Aires las Esculturas de viaje (Sculptures of voyage): un vidrio en el que estaba trabajando y una serie de gorros de baño fabricados en caucho de varios colores que el artista cortaba y unía sin forma concreta y amarraba con cordones desde cada esquina de la habitación y que al ser instalados impedían el libre tránsito por el espacio.

El vidrio, hoy en el MoMA lo denominó: Para mirar (desde el otro lado del vidrio), con un ojo de cera durante casi una hora (A regader de prés d´un oeil pendant presque une heure). Esta obra fue adquirida por Dreier en visita que le realizó a Marcel en Buenos Aires y a la que le cambiaría el nombre por el de Equilibrio alterado (Disturbed balance): en este vidrio aplicó la técnica de raspado del plateado, que consiste en raspar una base de mercurio para obtener las formas que se buscan. En Equilibrio Alterado hay elementos que acabarían en El gran vidrio, como las láminas de oculista o la pirámide entre otros. En este tiempo muere su hermano Raymond y se casa su hermana Suzanne con uno de sus amigos más cercanos Jean Crotti (1878- 1958). De regalo de bodas Duchamp les obsequia el Ready made desdichado (Le ready-made malheureux): les envió por correo las instrucciones para colgar un libro de geometría con un cordel de una ventana para que el viento pasase sus páginas y aprendiese «por fin tres o cuatro cosas de la vida». Luego de Buenos Aires, el artista regresa a Nueva York donde permanecerá, salvo unos meses en París, hasta 1923 cuando decide residenciarse de nuevo en París y en esta ocasión permanecerá en Europa durante casi veinte años, vuelve a Norteamérica desde principios de los años cuarenta y se nacionaliza ciudadano estadounidense en 1955.

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La vida y obra de Marcel Duchamp están profundamente entrelazadas y documentadas como puede estudiarse en la biografía de Tomkins y en las entrevistas de Cabanne mencionadas al final. Esta conjunción arte-vida es particularmente relevante en la temporalidad de su obra e incluso en la repercusión histórica de la misma. Es decir, el proceso cobra especial importancia en la producción de algunas obras para cuya realización definitiva es necesario el paso de los años como es el caso de La novia desnudada por sus solteros o El gran vidrio iniciada en 1913 y declarada definitivamente inconclusa en 1923 para luego ser “completada” en 1934 con La caja verde. También es el caso de La Caja en una maleta que fue ideada y producida en una primera edición entre 1936 y 1943; y su obra presentada de manera póstuma y permanente Étant Donnés, que fue realizada entre 1946 y 1966. Incluso para cuando cristaliza la idea de “Ready-Made”, que es uno de los mayores aportes conceptuales de Duchamp al arte contemporáneo, esto en Nueva York con Preludio a un brazo roto (In advance of the broken arm), dos de los tres primeros: el portabotellas y la rueda de bicicleta habrían sido desechados en París. Pharmacy una reproducción comercial de una pintura de un paisaje de invierno sobre la que el artista realizó una ligera intervención, cuyo destino es hoy desconocido, perteneció en su momento a Man Ray. De manera retrospectiva sobre el “Ready-made” el artista sostuvo en 1961:

En 1913 tuve la feliz idea de sujetar una rueda de bicicleta a un taburete de la cocina y verla girar. Unos meses más tarde compré una reproducción barata de un paisaje nocturno de invierno, al que llamé «Farmacia» después de agregar dos pequeños puntos, uno rojo y otro amarillo, en el horizonte. En Nueva York, en 1915, compré en una ferretería una pala para nieve en la que escribí «Antes del brazo roto». Fue en ese momento cuando me vino a la mente la palabra «Readymade» para designar esta forma de manifestación. Un punto que quiero dejar claro es que la elección de estos «Readymades» nunca fue dictada por deleite estético. La elección se basó en una reacción de indiferencia visual con al mismo tiempo una total ausencia de buen o mal gusto… de hecho una completa anestesia. Una característica importante era la frase corta que de vez en cuando inscribía en el «Readymade». Esa frase en lugar de describir el objeto como un título estaba destinada a llevar la mente del espectador hacia otras regiones más verbales.

Esta dilatada temporalidad en el proceso de producción también se aprecia en la repercusión de su obra, tuvieron que pasar cuarenta años para que los “Readymades” fueran vistos más que como un gesto burlón. Duchamp fue un artista de éxito de las vanguardias de principios de siglo y por ello siempre gozó de prestigio. Bretón lo admiraba especialmente y a pesar de no haberlo podido sumar a las filas del surrealismo Duchamp participó en la exposición de este grupo en 1938, con la instalación de 1200 sacos de carbón sobre un brasero y en la de Nueva York en 1943 con la instalación Una milla de cuerda (A mile of string) en la que acordonó la exposición de manera que a los visitantes les resultaba muy incómodo transitar por el espacio de la misma. En París, Breton contribuyó a cimentar la leyenda francesa de Duchamp en su ensayo del número de octubre de 1923 de Littérature. No obstante este reconocimiento distaba mucho del que tiene hoy en el que pareciera existir consenso entre muchos especialistas en posicionarlo como el artista más influyente del siglo XX de cara al arte contemporáneo. Las obras de Duchamp expuestas de forma permanente en el museo de Philadelphia desde 1950 contribuyeron en mucho a este reconocimiento.

Participación en exposiciones surrealistas con 1200 sacos de carbón sobre un brasero (1938, París) y en la de Nueva York en 1943 con la instalación Una milla de cuerda (A mile of string).

Las retrospectivas en Museos fueron esenciales. La primera fue en 1963 en el Pasadena Art Museum que contó con la curaduría de Walter Hopps. En este contexto el artista realizó una célebre performance que consistió en jugar una partida de ajedrez con la modelo Eve Babitz desnuda frente a El gran vidrio. También en 1963 se realiza en el Moderna Museet de Estocolmo una importante exposición de Duchamp para la que se realizaron varias réplicas de algunas de sus obras bajo su autorización y con su firma. La idea surgió cuando el curador Pontus Hultén quizó incluir El gran vidrio en la memorable exposición Movement in Art de 1961 y no recibió en préstamo la obra por parte del Museo de Philadelphia y decidió entonces comisionar una réplica exacta al crítico de arte Ulf Linde y al artista PO Ultvedt. Está replica fue aprobada y certificada por Duchamp. Luego se han realizado dos copias más: una de ellas fue instalada en la restrospectiva del artista en la Tate en 1966 y la otra se encuentra en el Museo Komaba en la Universidad de Tokio.

Posteriormente, Linde realizó réplicas de varios “Readymades” que se expusieron en el Moderna Museet en 1963 y que luego se mostraron en exposiciones en diferentes partes del mundo. Por estas fechas también el galerista y coleccionista Arturo Schwarz y Duchamp realizan réplicas de las más emblemáticas obras del artista en ediciones limitadas. Por ejemplo se produjeron en 1964 ocho réplicas de Traveler’s Folding Item or Pliant de Voyage (Artículo plegable del viajero) un “Readymade” que consiste simplemente en el forro de una máquina de escribir marca Underwood. Esta pieza evocadora se expone como flotando a la altura del espectador de manera de colocar a este en la posición de husmear debajo, apareciendo aquí el elemento voyerista tan importante en la obra del artista. También en 1964 se realizaron treinta y ocho réplicas del emblemático “Readymade” L.H.O.O.Q. que consiste en una postal de la Mona Lisa de Leonardo Da Vinci a la que el artista dibujo con lápiz unos bigotes y una pequeña barba. Las letras que conforman el nombre de la obra son el homófono en francés de la frase “Elle a chaud au cul”; literalmente “Ella tiene el culo caliente”.

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Marcel Duchamp. Boite en valise.
Marcel Duchamp. Boite en valise.

Esta temática relacionada con la sexualidad, sublimada en El gran vidrio y explicita en Etan Donnés, tendrá la cumbre de su expresión en la aparición de Rrose Selavy (también otro juego de palabras en relación a la expresión c’est la vie), alter ego del artista que acompaña su obra Fresh widow copyright Rrose Selavy de 1920. Este alter ego fue eternizado en una fotografía de 1921 que realizará Man Ray bajo la dirección de Duchamp en la que aparece este último retratado ataviado de una piel con semblante femenino y un frasco de perfume diseñado para la ocasión, el frasco llevaba una etiqueta con la inscripción Belle Haleine Eau de Voilette y una reproducción de un retrato de Rrose Selavy y lleva por título Beautiful Breath. Otra promoción de Selavy indicaba: Entre nuestros artículos de quincallería perezosos recomendamos una llave de agua que deja de correr cuando no se la escucha más. También en colaboración con Man Ray realizaron la célebre imagen Élevage de puissiére (Cultivo de polvo): una fotografía de El gran vidrio cubierto por el polvo que con el tiempo se había acumulado en él.

Marcel Duchamp en su alter ego Rose Selavy. Pulsar las imágenes para las leyendas.

El artista fue un estratega en cuanto a la proyección de su figura, y en cuanto a saber proporcionarse interlocutores adecuados para la cristalización de sus proposiciones. Esto ha contribuido a que sea tan influyente por partida doble: por su obra y por su figura dentro del campo intelectual. Desde 1920, junto a sus amigos la artista y mecenas Katherine Dreier y Man Ray, fundaron la Société Anonyme, con la idea de crear una colección de arte moderno que debía ser donada a un museo; y también estaban interesados en participar en el comercio de obras. Dreier viajo a Europa a adquirir obras e introdujo entre otros a los expresionistas alemanes en Estados Unidos. Hasta 1939 la Societé Anonyme realizó 84 expociciones, dictaron conferencias y editaron publicaciones. La colección de la Société Anonyme fue donada por Dreier en 1941 a la Universidad de Yale.

Durante los años cuarenta Duchamp redactó reseñas de artistas para el catálogo de la colección de la Societé Anonyme. Entre otros escribió sobre: Alexander Archipenko, Sophie Tauber-Arp, Jean Arp, Umberto Boccioni, Georges Braque, Alexander Calder, Giorgio de Chirico, André Derain, Katherine Dreier, Raymond Duchamp-Villon, Max Ernst, Albert Gleizes, Juan Gris, Wassily Kandinsky, Paul Klee, Fernand Léger, Jacques Lipchitz, Man Ray, Henri Matisse, Roberto Matta, Jean Metzinger, Joan Miró, Emile Nicolle, Antoine Pevsner, Francis Picabia, Pablo Picasso, Gino Severini, Jacques Villon. Además, Duchamp fue marchant especialmente de la obra de su amigo el escultor Constantin Brancusi (1876-1957). Walter Pach, quien fue uno de los coordinadores del Armory Show de 1913 se asesoraba sobre arte moderno con él. Dreier también dependió de su criterio al momento de adquirir obras para su colección. Incluso años después Peggy Guggenheim y los directores del Moma Alfred Barr y James Johnson Sweeney consultaron a Duchamp sobre sus colecciones y exposiciones. Fue cercano a muchos artistas importantes, especialmente con Joan Miró con quien tuvo una cercana amistad. Fue él quien les dio la denominación de Móviles a las obras de Calder y aconsejó a Jackson Pollock de pintar el mural encargado por Peggy Guggenheim sobre una tela en bastidor en lugar de directamente en la pared gracias a lo cual esta obra maestra del siglo XX ha podido conservarse.

Siempre supo mantener la atención sobre él y generar expectativas en cuanto a la presentación de su obra y de su persona: un excéntrico ajedrecista que eventualmente aparecía como Rrose Selavy. Durante los años veinte Duchamp usaba una tarjeta de presentación que lo identificaba de profesión como “oculista de precisión”. Con la colaboración de Man Ray en 1920 Duchamp construye su primera máquina óptica: Placas de vidrio rotativas (Óptica de precisión) que consiste en cinco placas rectangulares de vidrio de diferentes medidas pintadas con una serie de líneas negras curvas y regulares, conectadas por un eje central entre sí y a un motor que las hacía girar. Encendida la máquina se podían ver las líneas pintadas en los discos como una serie de círculos concéntricos. Rosalind Krauss en el capítulo dedicado al artista de su libro el inconsciente óptico comenta respecto a esta obra: «La secuencia de sustituciones dentro de la Óptica de Precisión y la indecidibilidad perceptiva proyectada por un objeto en estado de perpetua desaparición, sirven de ensayos para la escenificación freudiana de la inaccesibilidad de lo reprimido y de la insaciabilidad estructural del deseo

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Duchamp realizó múltiples experiencias ópticas en base a círculos girantes desde el “readymade” de la rueda de bicicleta (1913). Estás experiencias ópticas, a las que el artista no consideraba arte, lo llevan a interesarse por el cine, Anémic Cinéma (1925) consiste en un film de 7 minutos con frases escritas en forma de espiral, en esta obra el artista aúna tanto sus estudios de óptica como de cinética y de lingüística. Con estos textos girantes, el lector está obligado a leer de otra manera a la habitual. Duchamp pudo rodar el film gracias a la herencia recibida tras la muerte de su padre, el estreno fue un fracaso y como ha pasado con otras obras del artista esta obra ha sido revalorizada con el tiempo constituyéndose en un referente importante. En 1924 realizó por encargo de Jacques Doucet una máquina óptica a la que denominó Semiesfera giratoria (Rotative demi-sphère) y que produjo a cambio del financiamiento para su producción y estableciendo la condición de que no debía ser expuesta. En 1935 alquiló un puesto en la feria del invento Concours Lépine, donde pretendía vender su invento: el disco fonografóptico. Los discos venían en paquetes de seis con espirales impresos en las dos caras. Puestos en el tocadiscos giraban sin reproducir sonido alguno produciendo una serie de efectos e ilusiones ópticas que problematizan la perspectiva. Esta serie de discos se denomina Rotorelief y su comercialización en la feria también fue un fracaso.

Justamente Duchamp introduce un problema de perspectiva en El gran vidrio, no ya de perspectiva realista sino de perspectiva científica; de allí el uso del vidrio por su cualidad transparente y la implementación de un dibujo técnico, preciso, con la idea de expresar la proyección una cuarta dimensión, conceptual, que no se puede ver con los ojos. Según declaración de Duchamp: El gran vidrio tiene por objeto “aislar el signo de congruencia entre un estado de reposo” y una serie de hechos posibles. Al respecto de este comentario Jean Francoise Lyotard en su texto de 1977 Les TRANSformateurs, Duchamp establece que:

En realidad, el Verre (vidrio) no es otra cosa que este signo preaislado, esta superficie sensible e inmóvil (la retina) sobre la que se inscriben los distintos hechos del relato según las posibilidades, posibilidades escrupulosamente elegidas por Duchamp, y que por eso mismo, cuando son descartadas por el espectador, impiden que este pueda literalmente ver.

En descripción de Pierre Cabanne, El gran vidrio (Le grand verre), conocido también como Machine célibataire (Máquina célibe/soltera) o La Novia desnudada por sus solteros, incluso, (Marieé mise á un par les célibataires, méme) como se denominó en su boceto original de 1913, fue declarada “definitivamente inacabada” tras diez años de dedicación. Presenta dos regiones bien diferenciadas: el cuadro inferior o “Máquina célibe” y el superior, o “La Novia/Casada”. A través de sus pinturas de precisión, no concebidas por sí mismas para los ojos, habría una transgresión transparente e indeterminada del primer cuadro al segundo, en el que regiría una lógica fantástica y poética. Los materiales de esta construcción verreológica son: óleo, barniz, hoja de plomo, hilo de plomo y polvo sobre dos planchas de cristal montadas en aluminio, madera y marcos de acero (272,5×175,5 cm). Agregamos que El gran vidrio fue adquirido inconcluso en 1919 por Walter Arensberg aunque el artista siguió trabajando en el hasta 1923. Con el dinero de su venta Duchamp completó los recursos para su viaje y estadía en Buenos Aires.

Son muchas las obras de Duchamp de las que no alcanzamos a hacer comentario aquí, todas interesantes, algunas poco conocidas, muchas de ellas poco comprendidas en su momento más allá de un grupo de iniciados. Es el caso de los objetos de yeso ejecutados durante los cincuenta, entre ellos el Molde de sexo femenino (Feuille de vigne female) de 1950 y Objeto dardo (Objet-dart) de 1951 en que los órganos sexuales son el tema explícito. Cuando Cabanne preguntarle a Duchamp sobre el lugar del erotismo en su obra, este respondió: Enorme. Visible o vidente, en todo caso subyacente.

Molde de sexo femenino (Feuille de vigne female) de 1950 y Objeto dardo (Objet-dart) de 1951.

Con el paso del tiempo las obras de Duchamp parece haber cobrado una especie de sinergia pudiendo comprenderse mejor muchas de ellas como parte de un todo que difícilmente pudiera haber sido percibido en su momento, sobretodo en un artista tan reacio a repetirse. De cara a la diversidad del arte contemporáneo ha quedado expuesto como el artista se ha convertido en un pionero en áreas como arte/ciencia, arte/cuerpo, arte/idea, arte/movimiento contribuyendo al ensanchamiento de la pintura y especialmente del campo de la escultura. Su influencia es de primer orden para las neo-vanguardias. Así varias de las figuras más destacadas de la contemporaneidad -John Cage, Allan Kaprow, George Maciunas, Andy Warhol, los minimalistas (especialmente Robert Morris) y casi todos los principales exponentes del arte conceptual (especialmente Joseph Kosuth)- reconocen en la obra de Duchamp una influencia importante y sobre todo un dispositivo que agilizó los procesos de recepción de sus obras.

Las técnicas y procedimientos conceptuales de apropiación tan manidos en el arte posmoderno tienen un precursor en Duchamp. En efecto, paradójicamente un artista que instrumentó el uso de la reproducción en muchas de sus obras más reconocidas resulta ser uno de los personajes más originales del siglo XX. Esta instrumentación de la reproducción tiene su manifestación estelar en la obra autobiográfica Caja en una valija (The Box in a valise) (1936 -1943) de la cual editó 300 cajas estándar y 20 ejemplares de lujo realizados por él mismo que además de las reproducciones de notas, bocetos y obras en diferentes formatos contenía una obra especial y original. Un ejemplar de esta obra se encuentra exhibida de manera permanente en la sala cubista del Museo de Bellas Artes de Caracas.

La persona a quien miramos, quien se siente mirado, es alguien quien también mira. Percibir el aura del objeto que miramos significa concederle la capacidad de devolvernos la mirada.

Walter benjamin

Esta frase procedente de las Iluminaciones de Walter Benjamin fue escrita por los mismos años del desarrollo de la Óptica de Precisión de Duchamp con la que pudiera consustanciarse. Sin embargo, luce profética respecto a Étant Donnés, la obra póstuma del artista, un diorama que sólo puede verse a través de una abertura en una puerta que ha sido instalada contigua a El gran vidrio en el Museo de Philadelphia. A través de la puerta puede observarse el cuerpo desnudo de una joven mujer sosteniendo una lámpara de gas encendida en un bucólico paisaje diurno donde una cascada luce su continua circulación de agua. Es en esta obra en la que colocándonos en el lugar del voyeur, Duchamp expresa magistralmente ese proceso de devolución de la mirada. Siendo que la devolución de la mirada a la que refiere Benjamin es aquella cuya emanación es atribuida a un objeto mientras que en Étant Donnés al colocarnos en la situación de un verdadero voyeur la mirada que se le devuelve al espectador es la misma suya al ser consciente de esa especial sensación de mirarse mirando que provoca la obra.

Marcel Duchamp. Étant Donnés.

La instalación y exposición permanente de esta obra en la que el artista trabajó por veinte años clandestinamente ha tenido una repercusión importante en el establecimiento de su inscripción histórica. Recordamos y recomendamos ya la lectura de Manual de Instrucciones de Octavio Paz una elaboración magistral sobre las implicaciones críticas de esta obra. Concluimos mencionando que Marcel Duchamp murió en Francia en 1968. Su prestigio ha seguido en ascenso desde entonces. Tenía planeado viajar a Caracas para la inauguración de una exposición de obras suyas con las que iniciaría sus actividades la Galería Estudio Actual de Clara Diament Sujo. Tras su lamentable muerte esta exposición se convirtió entonces en su primera exposición post-mortem.

Bibliografía más relevante sobre duchamp

Destacamos aquí el importante volumen The Complete Works of Marcel Duchamp de Arturo Schwarz editado por H. N. Abrams en 1969 y reimpreso por Delano Greenidge en 1997; así como la importante biografía del artista Duchamp: A Biography, realizada por Calvin Tomkins, aparecida en 1996, y editada en español por editorial Anagrama en 2006. En 1973 Oxford University Press publicó en Nueva York The writings of Marcel Duchamp editado por Michel Sanouillet y Elmer Peterson, una reimpresión de este volumen de ediciones Da Capo ha circulado en los últimos años. Esclarecedores resultan los Diálogos con Marcel Duchamp de Pierre Cabanne, originales de 1966 y traducidos al español en 2007 por editorial This side up. También existen catálogos de todas sus retrospectivas, de los cuales destacamos dos aquí: el catálogo de la Tate Gallery en Londres de 1966, The Almost Complete Works of Marcel Duchamp y el importante catálogo producido entre el Museo de Arte Moderno de Nueva York y el Philadelphia Museum of Art en 1973-74 editado por Anne d’Harnoncourt y Kynaston McShine. En el contexto de la instalación permanente en el Museo de arte de Philadelphia de la obra póstuma Dados: 1° El salto de agua 2° El gas del alumbrado (Étant Donnés: 1°la chute d’eau 2° le gaz d´éclairage) expuesta junto a la colección de obras de Duchamp donadas por Walter Arensberg se realizó la publicación de un estudio de los curadores Anne d´Hamoncourt y Walter Hopps editado por el museo de Philadelphia en 1969. También sobre Étant Donnés Octavio Paz escribió en 1988 un artículo aparecido en la revista española El Paseante al que denominó “Manual de instrucciones”, y en el que se mostraron por primera vez imágenes inéditas del manual dejado por el artista para la instalación de esta obra. Paz también fue autor del texto Marcel Duchamp or the Castle of Purity (New York: Cape Goliard Press, 1970).

Crédito Foto del cabezal: Marcel Duchamp, 1961. Foto Martin Lazarus/ Association Marcel Duchamp

Javier León es artista visual e investigador. IG: @javierleon.ccs

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