Balthasar Balthus en el Museo Thyssen-Bornemisza

Balthasar Klossowski Balthus (París, 1908 / Rossinière, Suiza, 2001), es sin duda uno de los grandes maestros del siglo XX. También es un artista a quien siempre le ha rodeado una polémica, que en realidad alimentó únicamente a través de sus obras, pues siempre rechazó el debate que se generó en torno a sus inclinaciones sexuales.

Balthus era el segundo hijo de Erich Klossowski, profesor de arte polaco, y Baladine Spiro, pintora rusa. Su hermano era el artista y filósofo Pierre Klossowski. Durante la I Guerra Mundial, la familia se refugió en Suiza. A su vuelta a Francia, Balthus vio desfilar en su casa a personalidades como Jean Cocteau, Pierre Bonnard o Rainer Maria Rilke. Animado por este último –quien, además, era amante de su madre–, Balthus decidió aprender a pintar yendo al Louvre a diario para copiar a maestros del pasado como Caravaggio, Piero della Francesca, Poussin o Courbet, Picasso y Miró

Las Polémicas niñas de Balthus

Según el propio Balthus, «Las niñas son las únicas criaturas que todavía pueden pasar por pequeños seres puros y sin edad. Las jóvenes nunca me interesaron más allá de esta idea.»

«A sus ojos, la burguesía francesa estaba aletargada y necesitaba despertar. Y en la representación de lo sexual o de motivos con figuras femeninas Balthus encontró una manera de provocar y de llamar la atención», nos explica Juan Ángel López-Manzanares, comisario de la exposición.

La polémica es un componente intrínseco en la obra de Balthus, pero es importante saber situarlo en su contexto. Quienes lo vemos en el 2019 lo valoramos desde el debate sociocultural que hoy existe, sin embargo no era igual en el ambiente burgués de su época.

Reducirlo al escándalo no tiene sentido. Fue un artista excepcional, no un tipo morboso ni sensacionalista, que nos deja entrever el mundo perverso que hay en cada uno de nosotros.

En la exposición del Thyssen se exponen 46 obras que recorren todas las etapas de su carrera –desde la década de 1920. ¿Cómo debemos enfrentarnos hoy a la obra de alguien como Balthus? «Colocandolo en su contexto», dice López-Manzanares. «Su obra es impactante pero no pornográfica.»