El surrealismo en Fornasetti

Publicado por 8:00 am Diseño, Reseñas

El 4 de marzo clausuró en el Centro Cultural de Arte Moderno la exhibición dedicada al diseñador Piero Fornasetti (Milán, Italia 1913-1988) bajo la curaduría del arquitecto Andrés Alibrandi. Más de 10 mil personas visitaron la muestra, cuya gran dimensión y prolijidad abrió una ventana al surrealismo expresado a través del diseño por el artista milanés.

El Centro Cultural de Arte Moderno – CCAM @cculturalam y Arquetipo Andrés Alibrandi @arquetipoandresalibrandi se aliaron para dar forma a El Surrealismo en Fornasetti, exposición que reunió una selección de piezas del creador italiano, algunas pertenecientes a coleccionistas privados y otras llegadas directamente de la casa del artista italiano, fundada en Milán, en 1940. La muestra abarcó dos niveles de la Sala de Exposiciones para la cual fueron varios los patrocinantes y colaboradores: Banplus, Torondoy, Pinturas Super A, Caracas Catering, Mionetto y Ferrer Wines, Don Julio, Johnnie Walker, Campari y Style, entre otros.

Piero Fornasetti

Tener la oportunidad de disfrutar de una muestra representativa del arte surrealista, en el marco de la celebración de su centenario en el mundo, es para el Centro Cultural de Arte Moderno una de las experiencias más importantes en la trayectoria de esta institución. La exposición El Surrealismo en Fornasetti refleja sus indagaciones e influencias cargadas de astucia, humor y poesía“, declaraba María Beatriz Hernández de Vargas, presidente ejecutiva de la Fundación Centro Cultural de Arte Moderno, en la introducción de sala.

Fue efectivamente una oportunidad privilegiada haber podido contar con esta exhibición en Caracas, la cual tuvo una afluencia inédita de público, de más de 10 mil personas, en el tiempo que estuvo abierta. La muestra cubrió todos los espacios posibles de los dos niveles de la sala de exposición del Centro Cultural de Arte Moderno, ubicado en La Castellana, en donde platos, lámparas, espejos, tazas, bandejas, tapices, alfombras, sillas y sillones, cojines, bancos, mesas y mesitas, paraguas, secreters, ceibós, escaparates, vitrinas, jarrones y demás, estampados con soles y lunas, peces y gatos, mariposas y rosas, rostros, brazos, manos, ojos, cielos, nubes, columnas, palacios, ruinas romanas y multitud de otros motivos, se integran en superficies brillantes, laqueadas o en un matte elegante en combinaciones de colores que contrastan sin escándalo, envolviendo sin abrumar al espectador en un ambiente onírico y divertido, en una suerte de país de las maravillas donde pareciera que en cualquier momento llegaría Alicia a invitarnos un té. Colección de objetos útiles e intrigantes que abstraen y transportan a las posibilidades de la belleza sin perder su finalidad.

Piero Fornasetti (Milán, Italia 1913-1988) Creció en una mansión muy peculiar, excéntrica. Su interior era un verdadero laberinto de escaleras, habitaciones y rincones ocultos. Mostró un temprano interés por el diseño. En 1930 se matriculó en la Academia de Bellas Artes de Milán, de la que se retiró a los pocos años, y luego ingresó en la Escuela de Artes Aplicadas del Castello Sforzesco. En la década de 1940, su padre le puso su prensa a disposición, y comenzó a experimentar con diferentes técnicas de grabado e impresión sobre todo tipo de materiales, como cerámica, vidrio y metal. Creó entonces la Stamperia d’Arte Piero Fornasetti y publicó sus propios dibujos, así como obras de los más grandes artistas de la época: Carlo Carrà, Giorgio de Chirico, Marino Marini y Lucio Fontana.

Vista de los dos pisos de la sala del CCAM

Un factor decisivo para iniciar esta actividad fue conocer a Gio Ponti en 1933, quien lo empujó a desarrollar su intuición: producir objetos cotidianos enriquecidos con el tipo de decoración que llevaría el arte a los hogares de la gente común. Su encuentro con el maestro arquitecto italiano Gio Ponti marcó un punto de inflexión en su vida artística y el inicio de una larga colaboración. Fornasetti crea obras cada vez más visionarias y grandiosas: los frescos del Palazzo Bo de Padua, el refectorio del cuartel de la Piazza Sant’Ambrogio, el Casino de Sanremo, la Casa Lucano y los camarotes y salones del transatlántico Andrea Doria. En 1952, crea la serie Tema e Variazioni, inspirada en el rostro de la cantante de ópera Lina Cavalieri, que hoy incluye más de 400 objetos. Luego de su fallecimiento, el legado del artista lo mantiene su hijo Barnaba, quien continúa desde el atelier con las rigurosas técnicas de producción artesanal en las reediciones limitadas que se hacen cada año. Barnaba es el responsable también de las llamadas reinvenciones, nuevos diseños que utilizan, no obstante, los elementos e imágenes del archivo histórico de Fornasetti.

Texto de sala por María Luz Cárdenas

Esta exposición permite conocer la obra de Piero Fornasetti, uno de los creadores más originales y prolíficos de las vanguardias surrealistas italianas del siglo XX, con alcance universal en todas sus expresiones. Fornasetti articuló un lenguaje visual inconfundible y un universo muy personal de imágenes penetrado por un mundo mágico, ensoñador, inteligente e ingenioso, que lo convierte en una figura irremplazable en la historia del diseño, del arte y de la imaginación. Llegó a realizar más de trece mil obras que se fusionan en un solo cosmos. Cambió las bases del diseño de la época, adjudicándole un incuestionable valor simbólico a los objetos, expandiendo así su significado. Se involucró activamente en una variedad de disciplinas estéticas, incluyendo la pintura, el dibujo, la arquitectura, el diseño gráfico y el diseño industrial, hacia la búsqueda de integraciones entre las artes y la vida cotidiana. Fue un adelantado a su tiempo, consolidándose como una figura significativa de la cultura contemporánea. Introdujo una renovación en el gusto, generando un lenguaje completamente original e inmediatamente reconocible.

Su obra amalgama diferentes tipos de perspectiva, transfigura y multiplica el espacio, reinventa el tiempo y otorga una forma de vida a sus diseños, que se pueden imprimir o desplegar en cualquier superficie −desde paredes hasta estructuras de exhibición, desde muebles hasta objetos cotidianos, desde libros hasta carteles y decorados de teatro. Combina lo moderno y lo antiguo, el racionalismo y el Renacimiento, la arquitectura y el mobiliario, la estructura y la decoración, el tejido y los accesorios de vestuario. Sus fuentes de inspiración e influencia de sus creaciones fueron Piero della Francesca, Giotto, la pintura pompeyana, los frescos del Renacimiento y la pintura metafísica, de la que nunca dejó de inspirarse, especialmente Giorgio de Chirico. Otro aspecto importante en la articulación de su lenguaje visual, es la relación con el tema.

En Fornasetti, una sola idea proporcionaba suficiente inspiración como para crear infinitas versiones. Gran parte de sus trabajos es una constante evolución de temas concretos. Muchos son los motivos que utilizó –soles, monedas, instrumentos musicales, arlequines–, pero el más famoso y con el que se le asocia de inmediato es el bello y enigmático rostro de Lina Cavalieri, su musa, a la que convirtió en figura universal de la belleza enigmática, en la más amplia variedad de expresiones. Siempre habrá un rostro, un ojo, una mirada, una boca que funcione como la puntada de ese hilo conductor articulado por las obras de Fornasetti con el rostro atemporal de Lina Cavalieri, especialmente en la serie Tema e Variazioni (Tema y Variaciones). Genera espacios dentro del espacio, ciudades dentro de ciudades, edificaciones dentro de habitaciones que pueden estar desplegadas, desde cómodas o armarios hasta ceniceros, papel tapiz, jarras de té o cojines. Como artista que se adelantó a su tiempo, consolidándose como una figura significativa de la cultura contemporánea, Piero Fornasetti tiene el mérito de haber contribuido, con su obra, a renovar el gusto y crear un lenguaje visual único e inmediatamente reconocible. “Todo mi trabajo se basa en el dibujo, …el dibujo entendido como una disciplina, una forma de vivir y organizar la propia existencia. El artista debe poner las cosas en orden para crear otro mundo, una segunda naturaleza, y como una forma de estudiar continuamente las cosas y sus esencias”.

Bajo la curaduría de Arquetipo Andrés Alibrandi, la exposición El Surrealismo en Fornasetti, está concebida como un recorrido integral donde el espectador penetra el mundo de Fornasetti y penetra el universo del artista. Las escalas y perspectivas mantienen los ritmos que le otorga el artista. Entramos en el horizonte de sus imágenes, ciudades, espacios y criaturas. Alibrandi se ha dedicado desde hace 22 años al estudio y difusión de la obra de Fornasetti, no sólo por su belleza, sino por la historia y el alma que lleva cada pieza. La exposición no es sólo una exhibición de objetos sino una celebración de la creatividad que nos permite apreciar cómo el arte y el diseño pueden transformar espacios y vidas.

Fornasetti en Caracas

En 1933, con motivo de la Trienal de Milán, Piero Fornasetti, presentó sus primeras creaciones. El famoso arquitecto y diseñador italiano Gio Ponti (Milán, Italia, 1891- 1979) quedó admirado por el trabajo del joven creador. De su colaboración surgieron innumerables piezas, entre ellas la línea de muebles Arquitectura (1951). Ponti y Fornasetti establecieron entonces una importante relación de trabajo que duraría más de veinte años, durante los cuales suministraron y decoraron importantes encargos privados.

Con más de un océano de por medio, siendo Gio Ponti, fundador y director de la revista Domus, través de esta fue conocido por la familia Planchart en Caracas, quienes lo invitan a diseñar su residencia El Cerrito, construida entre
1953-1957, conocida hoy como Villa Planchart, creada bajo la influencia de la amistad, en un entendimiento completo y afectuoso entre Anala y Armando Planchart con Gio Ponti. El arquitecto italiano discurre en soluciones de diseño interior incorporando el mobiliario y decoración de todos los espacios, entre las que incluye “Sillas-periódico”, creadas por Gio Ponti y laqueadas y estampadas con periódicos venezolanos por Piero Fornasetti, Colección de la
Villa Planchart.


María Luz Cárdenas es investigadora y crítico de arte.

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